martes, 29 de mayo de 2018

El Club GUARANI SALUDA Y FELICITA A Maxi Meza, del potrero correntino a la selección



La del mediocampista de Independiente es una de esas historias de superación, que se escriben a partir del talento. Uno de los elegidos por Sampaoli para representar a la Argentina en Rusia.

Maximiliano Eduardo Meza, hijo de Eduardo ‘Mezita’ Meza, nació en el caluroso verano del ’92 en Caá Catí, una pequeña ciudad con menos de 8000 habitantes fundada a comienzos del 1700, y que es actualmente la capital del departamento General Paz de la provincia de Corrientes.

En aquel municipio se dibujaron sus primeras gambetas, las mismas que tuvo siempre y que gracias a Jorge Sampaoli estarán presentes en el Mundial de Rusia.

Su camino empezó como el de tantos otros chicos que hacen del fútbol su pasatiempo favorito. Con mucha pasión y un enorme grado de amateurismo se crió futbolísticamente en el club “Cambá Porá”, de su ciudad natal.

El mismo club en el que también se formó Nicolás Contín (también jugador de Gimnasia) y Daniel ‘Keko’ Villalva, el ex River con quien conformó una dupla que aún recuerdan quienes los vieron jugar juntos.

Fue el ‘Indio’ Ortiz, integrante del recordado plantel de Gimnasia ’95, quien lo observó jugando una vez y decidió llevarlo al ‘Lobo’, entendiendo de que Maxi estaba para grandes cosas.

Con edad de quinta división llegó a la pensión de GELP y rápidamente marcó la diferencia. El propio Ortiz contaría años más tarde que en una práctica “volvió loco, le tiró como cinco caños” a ‘Tete’ González.

Pedro Troglio también notó en él algo diferente y quiso llevarlo para la pretemporada de primera en enero de 2012, pero la falta de lugar lo dejó afuera cuando estaba casi en la puerta.

“Se compró botines nuevos para la ocasión. Un día antes, le dijeron que no había lugar: quedó solo en la pensión, entrenando con los que no viajaron y lloró una semana entera” contó ‘Lucy’, la histórica encargada de la pensión de Gimnasia en La Plata.

Un año entero debió esperar el mediocampista para, por fin, debutar en primera en diciembre del ’12. Su ascendente carrera comenzó a llamar la atención de todos en la ciudad de las diagonales y, posteriormente, en el resto del país.

Desde Avellaneda llegó el interés de Independiente, que en se lo terminaría llevando en 1.950.000 dólares por el 65%, en una negociación que le costó a los platenses la salida del técnico Gustavo Alfaro, quien lo consideraba fundamental.

La de Meza en Independiente, es una historia más conocido. Ariel Holan elevó su confianza al punto de sobresaltar en él condiciones que lo hicieron diferentes. Jugó al lado del ‘5’, por el costado izquierdo, el derecho, y detrás del ‘9’. Rindió en todos los puestos. La rompió.

Tuvo su noche de de esplendor ante Flamengo en diciembre pasado, cuando con un golazo colaboró a la consagración del ‘Rojo’ en la Sudamericana. Se metió en el corazón de los hinchas y se forjó como bandera dentro de la cancha.

Fue esa condición de jugador importante en un equipo grande la que así como a todos los entrenadores que lo vieron jugar, cautivó a Jorge Sampaoli.

Con la selección apenas jugó un amistoso, y le fue suficiente. Con su ímpetu y categoría se convirtió en el único aprobado en la infausta noche en la que Argentina cayó derrotada ante España en marzo de este año.

“Un orgullo Maxi querido. Perseverancia, trabajo , honestidad y don de buena gente. Por vos tu familia y toda tu gente. T quiero mucho”

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